Errores de énfasis: cuándo el español exagera

Énfasis español vs inglés: alternativas a veryAprende cómo se expresa el énfasis en inglés y en español y por qué very muchas veces no encaja bien. Verás cuándo los intensificadores suenan como una exageración innecesaria, ejemplos típicos de uso incorrecto y alternativas más naturales para mantener un tono adecuado.

Al pasar del español al inglés, es común sobrecargar las frases para sonar más convincentes y terminar diciendo más de lo necesario. Esto ocurre cuando añadimos intensificadores sin necesidad, repetimos ideas o elevamos el tono sin motivo, lo que hace que el mensaje pierda naturalidad. Aquí aprenderás a detectar estas exageraciones y a ajustar tu forma de expresarte para sonar claro, natural y adecuado en conversaciones reales.

Cómo expresa énfasis el español

El español suele intensificar una idea sin necesidad de “subir el volumen” con adverbios fuertes en cada frase. Para marcar foco, contraste o sorpresa, recurre a recursos de estructura (orden de palabras), a construcciones fijas y a ciertos marcadores discursivos que colocan una parte del mensaje en primer plano.

En la práctica, el énfasis se reparte entre lo que se dice y cómo se organiza: a veces se refuerza una cualidad (grado), otras se subraya quién/qué hace algo (foco), y otras se corrige una expectativa (“no es X, es Y”). Entender estos patrones ayuda a evitar exageraciones innecesarias y a sonar más natural.

Recursos frecuentes de intensificación y foco

  • Repetición expresiva: “Fue lento, lento”; “No, no, no”.
  • Reduplicación con matiz: “poquito a poco”, “día a día”, “cara a cara”.
  • Superlativo en -ísimo/-ísima: “clarísimo”, “carísima”, “rarísimo”.
  • Muy + adjetivo/adverbio: “muy bien”, “muy difícil”.
  • Re- (coloquial): “rebueno”, “recaro” (registro informal y regional).
  • Tan / tanto: “tan tarde”, “tanto ruido”, “me gusta tanto”.
  • Qué + adjetivo/sustantivo (exclamativo): “¡Qué paciencia!”, “¡Qué lío!”.
  • Lo + adjetivo + que: “Lo difícil que es”, “Lo rápido que pasa”.
  • De verdad / en serio: “De verdad que no puedo”, “En serio, fue increíble”.
  • Justo / precisamente: “Justo hoy”, “Precisamente eso”.
  • Incluso / hasta: “Incluso ella lo entendió”, “Hasta yo lo vi”.
  • Ni siquiera: “Ni siquiera llamó”.
  • Contraste con “no… sino…”: “No fue miedo, sino prudencia”.
  • “Lo que pasa es que…”: reencuadra y enfatiza una explicación.
  • “Es que…”: introduce justificación o matiza un desacuerdo.
  • “Y eso que…”: marca contraste con una expectativa previa.
  • Orden de palabras para foco: “A Juan lo vi ayer” (foco en “Juan”).
  • Hendiduras (cleft): “Lo que quiero es descansar”; “Es a Marta a quien llamaron”.

Patrones estructurales: cuándo la forma pesa más que el adverbio

Muchas veces el español prefiere “mover” información para destacarla en lugar de sumar intensificadores. Esto es especialmente útil cuando se quiere corregir, contrastar o delimitar el alcance de una afirmación. El resultado suena más preciso y menos recargado.

Recurso Qué enfatiza Ejemplo
No… sino… Corrección/contraste No es que no quiera, sino que no puedo.
Lo que… es… Foco en un elemento Lo que me preocupa es el plazo.
Es… quien/lo que… Identificación enfática Es Ana quien lo resolvió.
Dislocación + pronombre Tema/foco al inicio Ese informe, ya lo leí.
Incluso / ni siquiera Escala (más/menos esperado) Ni siquiera respondió al mensaje.

Marcadores y muletillas: énfasis sin “subir el tono”

En conversación, el refuerzo suele venir de partículas que organizan el discurso: señalan evidencia, sorpresa, insistencia o rectificación. Funcionan bien si se usan con moderación y con una intención clara (insistir, justificar, contraponer), porque si se acumulan pueden sonar defensivas o exageradas.

  • De hecho: introduce un dato que refuerza o corrige una idea.
  • La verdad: marca sinceridad o cambio de postura (“La verdad, prefiero esperar”).
  • O sea: reformula y pone foco en la explicación (sin abusar).
  • En realidad: ajusta lo dicho o matiza una impresión previa.
  • Claro: confirma y refuerza acuerdo o evidencia contextual.
  • Ya: puede intensificar resignación, acuerdo o cierre (“Ya, pero…”).

Cómo expresa énfasis el inglés

Énfasis en inglés: estructura, foco e intensificadores

En inglés, el realce suele apoyarse menos en “subir el volumen” con intensificadores y más en la estructura: qué palabra ocupa la posición fuerte de la oración, qué se adelanta, qué se repite y qué se marca con un auxiliar. Esto hace que, cuando un hispanohablante intenta enfatizar “a lo español” (con muchos “muy”, “súper”, “re-”), el resultado pueda sonar dramático, poco natural o incluso sarcástico.

La idea práctica es elegir el mecanismo según el tipo de énfasis: contraste (“no X, sino Y”), corrección (“no dije A, dije B”), foco en el sujeto/objeto, o refuerzo de una afirmación/negación. A continuación aparecen patrones frecuentes que producen énfasis sin necesidad de exagerar el léxico.

Patrones estructurales que crean foco

  • Do-support afirmativo (refuerzo): “I do agree.” (sí, de verdad)
  • Do-support en imperativos (tono cordial/insistente): “Do sit down.” (por favor)
  • It-cleft (foco en un elemento): “It was John who called.” (Juan)
  • Wh-cleft / pseudo-cleft (foco en la información nueva): “What I need is time.” (tiempo)
  • Fronting (adelantar para contrastar): “This book, I’ve already read.” (este)
  • Inversión con negativos/limitadores (registro formal): “Never have I seen that.” (nunca)
  • Only + inversión (énfasis restrictivo): “Only then did I understand.” (solo entonces)
  • Repetición controlada (insistencia): “It’s really, really important.” (de verdad)
  • Contraste explícito: “Not A, but B.” / “It’s not X; it’s Y.” (no… sino…)
  • Tag questions (confirmación con matiz): “You saw it, didn’t you?” (¿verdad?)

Intensificadores comunes (y sus límites)

Los intensificadores existen, pero se usan con expectativas de registro. Algunos suenan neutrales; otros, juveniles o hiperbólicos. Además, en inglés es frecuente preferir un verbo/adjetivo más preciso antes que apilar “very”.

Recurso Uso típico Ejemplo
very / really Neutro; “really” puede sonar más conversacional “It’s very important.” / “It’s really important.”
so Más expresivo; frecuente en habla informal “I’m so tired.” (tan)
pretty Suaviza; no equivale a “muy” fuerte “It’s pretty good.” (bastante)
quite Varía por variedad: puede ser “bastante” o “muy” según contexto “It’s quite cold today.” (bastante)
absolutely / completely / totally Énfasis alto; mejor con absolutos o decisiones “I completely agree.” / “That’s absolutely true.”
literally Puede ser literal o hiperbólico; cuidado con la ambigüedad “I literally can’t move.” (literalmente)

Nota puntual: “quite” puede confundir porque no siempre equivale a “muy”; en frases como “quite good” suele acercarse a (bastante). En cambio, “absolutely” combina mejor con adjetivos “totales” (true, impossible) que con graduales como “nice”.

Énfasis con elección léxica (menos “muy”, más precisión)

  • “very big” → “huge” / “massive” (enorme)
  • “very small” → “tiny”
  • “very tired” → “exhausted”
  • “very angry” → “furious”
  • “very happy” → “thrilled”
  • “very important” → “crucial” / “essential”
  • “very good” → “excellent” / “outstanding”
  • “very bad” → “awful” / “terrible”
  • “very interesting” → “fascinating”
  • “very surprised” → “shocked”
  • “very scared” → “terrified”
  • “very noisy” → “deafening”

Detalles que suelen delatar exageración “a la española”

  • Acumular intensificadores: “so very really…” suele sonar afectado; elige uno o cambia el adjetivo.
  • Usar “absolutely” con adjetivos no absolutos puede sonar extraño: mejor “really nice” que “absolutely nice”.
  • Enfatizar con mayúsculas en texto (“I’m VERY upset”) se interpreta como grito; es preferible un recurso sintáctico o una palabra más exacta.
  • El énfasis en inglés depende mucho del acento prosódico; por escrito se suple con estructura (“It was…” / “What I mean is…”) más que con adverbios.

Por qué very no siempre funciona

En inglés, very es un intensificador frecuente, pero no es un “comodín” que sirva para cualquier adjetivo o situación. En español tendemos a reforzar con “muy” casi sin pensar, y ese hábito se traslada al inglés: el resultado suele sonar repetitivo, poco natural o incluso incorrecto si se coloca donde no toca.

La idea práctica es distinguir entre (1) cuándo el inglés prefiere otros intensificadores, (2) cuándo el énfasis se expresa con otra estructura (no con un adverbio), y (3) cuándo conviene subir el nivel del adjetivo en lugar de añadir más “muy”.

Patrones típicos donde se evita o se sustituye

  • Con adjetivos “fuertes” (extreme adjectives): en vez de “very + adjetivo”, se usa otro intensificador o un adjetivo más intenso.
  • Con participios y estados: a menudo suena mejor “really” o “so”, o directamente un verbo/estructura distinta.
  • Con colocaciones fijas: hay combinaciones naturales que los nativos repiten y otras que casi no usan; “very” no siempre entra en esas combinaciones.
  • En registros formales: se prefiere “highly”, “particularly”, “extremely” o formulaciones más precisas.
  • En énfasis emocional: “so” y “really” suelen sonar más espontáneos que encadenar “very”.

Alternativas útiles (y qué tipo de matiz aportan)

En lugar de… Mejor opción Cuándo encaja
very + adj. really + adj. Énfasis general y natural en conversación
very + adj. so + adj. Reacción emocional o énfasis expresivo
very + adj. extremely + adj. Registro más formal o intensidad alta
very + adj. highly + adj. Valoraciones formales: “highly likely”, “highly recommended”
very + adj. pretty / quite + adj. Intensidad moderada (no “muy”, sino “bastante”)
very + adj. absolutely + adj. (extremo) Con adjetivos extremos: “absolutely amazing”, no “very amazing”

Ejemplos donde “very” suena forzado (y opciones más naturales)

Muchos fallos vienen de calcar “muy + adjetivo” sin revisar si el adjetivo ya implica intensidad o si existe una combinación más típica. En los siguientes pares, la alternativa no es “más larga”, sino más idiomática.

  • very tired → really tired / exhausted
  • very big → huge / really big
  • very small → tiny
  • very good → great / really good
  • very bad → awful / really bad
  • very important → crucial / really important
  • very interesting → fascinating
  • very boring → dull
  • very expensive → pricey / expensive (sin intensificador)
  • very cheap → dirt cheap (muy coloquial) / inexpensive
  • very angry → furious
  • very happy → delighted
  • very sad → devastated
  • very surprised → shocked
  • very scared → terrified
  • very hungry → starving
  • very cold → freezing
  • very hot → boiling

Errores de colocación: dónde “very” directamente no encaja

Además de la elección del intensificador, importa la gramática: very modifica adjetivos y adverbios, pero no suele ir delante de verbos principales. Cuando en español decimos “me gusta mucho”, el inglés prefiere otra estructura.

  • I very like it ✗ → I really like it ✓ / I like it a lot ✓
  • It very depends ✗ → It really depends ✓
  • I very recommend it ✗ → I highly recommend it ✓
  • We very appreciate your help ✗ → We really appreciate your help ✓
  • It’s very perfect ✗ → It’s perfect ✓

Regla rápida para no exagerar

Si el adjetivo ya suena “máximo” (perfect, amazing, impossible, unique), normalmente no necesita “very”; se refuerza con “absolutely” o se deja tal cual. Si lo que quieres es sonar natural en conversación, “really” y “so” suelen cubrir más casos que repetir “very” una y otra vez.

Exageración innecesaria

Intensificadores redundantes en español y equivalentes en inglés

En español es frecuente intensificar para sonar expresivo, cercano o convincente, pero a veces el refuerzo se vuelve redundante: se acumulan palabras de “máximo” (total, absolutamente, súper, extremadamente) sin aportar información nueva. El resultado no suele ser “más claro”, sino menos preciso: el oyente no sabe qué parte del mensaje es literal y cuál es solo énfasis.

La idea práctica es distinguir entre intensidad (cuánto) y certeza (qué tan seguro): cuando se mezclan o se duplican, aparece la sobredosis de énfasis. En registros formales conviene sustituir acumulaciones por un dato, un matiz o una sola marca de intensidad; en registros coloquiales, basta con reducir la cadena para que el mensaje siga sonando natural.

Patrones típicos de sobrerrefuerzo

  • Duplicación de intensificadores: “muy súper cansado”, “recontra hiper caro”.
  • Absolutos apilados: “totalmente absolutamente seguro”, “completamente del todo imposible”.
  • Superlativo + intensificador: “lo más mejor”, “buenísimo de lo mejor”.
  • Cuantificador inflado sin medida: “un montón enorme de gente” cuando no se precisa cantidad.
  • Generalizaciones máximas: “siempre”, “nunca”, “todo el mundo” para casos puntuales.
  • Énfasis emocional que sustituye evidencia: “te juro que es 100% real” sin datos adicionales.
  • Verbos de certeza en cadena: “sé, estoy seguro, confirmo que…” en una sola frase.
  • Adjetivos evaluativos en racimo: “increíble, espectacular, alucinante” sin describir qué lo hace así.

Reescrituras útiles: menos palabras, más precisión

Forma recargada Alternativa más precisa Qué mejora
Estoy totalmente absolutamente seguro. Estoy seguro / Estoy casi seguro. Evita duplicación y permite matiz.
Es completamente del todo imposible. Es imposible / Es muy difícil. Reduce absolutos o cambia a gradación real.
Me encantó muchísimo un montón. Me encantó / Me gustó mucho. Deja un solo intensificador.
Todo el mundo siempre hace eso. Mucha gente lo hace a menudo. Evita universalizar sin base.
Es el más mejor de todos. Es el mejor. Corrige superlativo redundante.
Te lo juro de verdad, en serio. En serio / De verdad. Elimina marcadores equivalentes.

Señales para detectar cuándo sobra énfasis

  • Si al quitar una palabra (“totalmente”, “de verdad”, “súper”) la frase mantiene el mismo significado, probablemente era relleno.
  • Si aparecen dos o más marcadores de máximo en menos de cinco palabras (“absolutamente”, “completamente”, “del todo”), conviene dejar solo uno.
  • Si se usa un absoluto (“nunca”, “siempre”) pero luego se añade una excepción, es mejor reformular con “casi nunca”, “a menudo”, “en general”.
  • Si el énfasis pretende “probar” algo (“100% seguro”) sin aportar razón, puede sustituirse por un dato o una condición: “según el informe”, “por lo que vimos ayer”.
  • Si la frase se apoya en adjetivos valorativos (“increíble”, “brutal”) sin describir rasgos, añadir una característica concreta mejora más que intensificar.

Cuándo sí conviene intensificar (sin pasarse)

  • Para contrastar dos grados reales: “me gusta, pero esto me gusta mucho más”.
  • Para expresar urgencia con un solo marcador: “lo necesito ya”, “es muy importante”.
  • Para cortesía o suavización: “me vendría muy bien” (mejor que acumular “súper” + “un montón”).
  • Para estilo coloquial controlado: un intensificador basta para mantener naturalidad sin saturar el mensaje.

Ejemplos de énfasis incorrecto

En español, la intensificación funciona bien cuando refuerza una idea que realmente lo necesita y cuando encaja con el registro. El problema aparece cuando se acumulan marcadores de fuerza (adverbios, superlativos, mayúsculas, repeticiones) sin aportar información nueva: el mensaje suena exagerado, poco preciso o incluso irónico sin querer.

Conviene fijarse en dos patrones: (1) el énfasis redundante, donde dos o más recursos dicen lo mismo, y (2) el énfasis desalineado, donde el grado de intensidad no corresponde con el hecho descrito. En los ejemplos siguientes, se indica una opción más natural que mantiene el sentido sin “sobrecargar” la frase.

Redundancias típicas (dos intensificadores para una sola idea)

  • Incorrecto: Es muy importantísimo.
    Mejor: Es muy importante / Es importantísimo.
  • Incorrecto: Lo necesito urgentemente ya.
    Mejor: Lo necesito ya / Lo necesito con urgencia.
  • Incorrecto: Me encanta un montón muchísimo.
    Mejor: Me encanta muchísimo / Me encanta un montón.
  • Incorrecto: Está súper genialísimo.
    Mejor: Está genial / Está súper bien.
  • Incorrecto: Te lo dije mil veces siempre.
    Mejor: Te lo dije mil veces / Te lo dije siempre.
  • Incorrecto: Es totalmente perfecto.
    Mejor: Es perfecto / Está muy bien.

Intensidad que no encaja con el hecho (desproporción)

  • Incorrecto: Estoy devastado porque no había aguacate.
    Mejor: Me dio rabia / Me fastidió.
  • Incorrecto: Fue una catástrofe que llegáramos cinco minutos tarde.
    Mejor: Fue un problema / Fue un contratiempo.
  • Incorrecto: Ese correo es inaceptable (para un error menor).
    Mejor: Ese correo está mal / No es adecuado.
  • Incorrecto: Me parece intolerable que se haya acabado el café.
    Mejor: Me molesta / Me parece mal.
  • Incorrecto: La reunión fue histórica (sin motivo real).
    Mejor: La reunión fue importante / Fue decisiva.

Calcos y fórmulas importadas que suenan forzadas

Algunas expresiones intensificadoras se copian de otras lenguas o de registros publicitarios y, en conversación o escritura neutra, resultan afectadas. En especial, conviene vigilar combinaciones con “literalmente”, “básicamente” y ciertos adjetivos absolutos.

  • Incorrecto: Estoy literalmente muerto de sueño.
    Mejor: Estoy muerto de sueño / Estoy agotado.
  • Incorrecto: Fue literalmente lo mejor de mi vida (sin intención hiperbólica).
    Mejor: Fue de lo mejor / Fue lo mejor.
  • Incorrecto: Básicamente no hice nada (cuando sí hubo acciones).
    Mejor: Casi no hice nada / No hice gran cosa.
  • Incorrecto: Es absolutamente único (cuando solo es “poco común”).
    Mejor: Es muy raro / Es poco común.
  • Incorrecto: Es demasiado perfecto para ser verdad.
    Mejor: Es tan perfecto que parece mentira.

Comparativa rápida: recurso, exceso y alternativa

Recurso Uso recargado Alternativa más natural
Superlativo (-ísimo) muy rarísimo muy raro / rarísimo
Adverbio intensificador súper extremadamente difícil muy difícil / extremadamente difícil
Absolutos (perfecto, imposible) totalmente perfecto perfecto / muy bueno
“Literalmente” literalmente me explotó la cabeza me dejó alucinado / me sorprendió mucho
Mayúsculas y signos ¡¡¡URGENTE!!! NECESITO ESTO YA Es urgente: lo necesito hoy

Señales de alerta en textos (correo, chat, trabajo)

  • Encadenar tres o más intensificadores en la misma oración: “muy, súper, extremadamente”.
  • Usar adjetivos absolutos como comodín: “perfecto”, “increíble”, “horrible” para hechos menores.
  • Repetir signos de exclamación o combinar exclamaciones con mayúsculas para suplir falta de claridad.
  • Apoyarse en “literalmente” para reforzar una hipérbole que no se quiere leer como broma.
  • Elegir palabras de juicio máximo (“inaceptable”, “intolerable”) cuando basta una corrección concreta (“hay un error en…”).

Alternativas más naturales

Cuando se quiere dar fuerza a una idea, es fácil caer en intensificadores “automáticos” (muy, súper, re-, totalmente) o en fórmulas absolutas (siempre, nunca) que, por repetición, suenan poco precisas. Una opción más idiomática es ajustar el énfasis con recursos que ya trae el español: elegir un verbo más expresivo, matizar con adverbios de grado moderado o precisar la cantidad con aproximaciones.

La clave práctica es que el énfasis se perciba como consecuencia del contenido, no como un adorno. En vez de “subir el volumen” con palabras comodín, suele funcionar mejor concretar: qué cambia, cuánto, en qué contexto, con qué límite. Así el mensaje gana credibilidad sin perder energía.

Patrones que suenan más naturales (y cuándo usarlos)

  • Matizar en lugar de absolutizar: cambiar “siempre/nunca” por “casi siempre”, “a menudo”, “rara vez”, “en general”, “por lo común”.
  • Preferir precisión a intensidad: “bastante”, “algo”, “un poco”, “demasiado”, “muchísimo” (cuando el contexto lo justifica) en lugar de encadenar “súper + muy”.
  • Reforzar con estructura: “lo que más…”, “lo que menos…”, “no solo…, sino también…”, “más que…”.
  • Elegir verbos con carga semántica: “me encanta” puede ser “me fascina / me entusiasma / me interesa mucho” según el grado real.
  • Apoyarse en evidencias: “se nota”, “se ve”, “queda claro”, “resulta” + causa breve (“porque…”), en vez de “es totalmente obvio”.
  • Atenuar con cortesía: “quizá”, “tal vez”, “diría que”, “me parece que”, útil en opiniones para no sonar tajante.
  • Usar comparaciones moderadas: “un poco más”, “bastante menos”, “mucho mejor que antes”, evitando “infinitamente mejor”.

Reemplazos habituales: de lo exagerado a lo verosímil

Si tiendes a decir… Prueba con… Matiz que aporta
Es súper importante Es importante / es clave / es prioritario Jerarquiza sin inflar
Me encanta demasiado Me gusta mucho / me fascina Grado coherente
Está totalmente mal No es correcto / está mal planteado Crítica más precisa
Es literalmente imposible Es muy difícil / es poco viable Evita el absoluto
Siempre pasa lo mismo Suele pasar / pasa a menudo Generalización razonable
Nunca funciona Casi nunca funciona / no suele funcionar Deja margen a excepciones
Es el mejor del mundo Es de los mejores / es de lo mejor que he probado Comparación realista
Estoy muerto de cansancio Estoy agotado / estoy rendido Intensidad natural
Me muero de hambre Tengo muchísima hambre / estoy hambriento Evita dramatizar
Es increíblemente simple Es bastante simple / es sencillo Menos grandilocuencia
Es una locura de bueno Está muy bien / es buenísimo Registro más neutro
Es demasiado perfecto Está muy logrado / está muy bien hecho Elogio concreto

Recursos rápidos para sonar natural sin perder énfasis

  • Cuantificadores aproximados: “un par de”, “unos cuantos”, “la mayoría”, “una parte”, “en buena medida”.
  • Enfoque por contraste: “no es que…, es que…”, “más que X, Y”, “antes…, ahora…”.
  • Adverbios de grado moderado: “bastante”, “considerablemente”, “notablemente”, “especialmente”.
  • Verbos más específicos: “me preocupa” (en vez de “me estresa”), “me molesta”, “me incomoda”, “me frustra” según el caso.
  • Precisión temporal: “últimamente”, “estos días”, “a veces”, “en cuanto puedo”, para evitar “siempre” por inercia.
  • Fórmulas de opinión con margen: “hasta donde sé”, “por lo que he visto”, “en mi experiencia”.
  • Intensidad con consecuencias: “tanto que…”, “de tal manera que…”, útil cuando hay un resultado claro (“me gustó tanto que lo repetí”).
  • Corrección de ‘literalmente’: reservarlo para sentido estricto (literal, “al pie de la letra”) y, si no, usar “de verdad”, “realmente”, “en serio”.

Mini-guía de elección: registro y situación

  • Conversación informal: “un montón”, “a tope”, “me flipa” (muy coloquial), mejor si encaja con la relación y el contexto.
  • Entorno profesional: “es relevante”, “conviene”, “es recomendable”, “hay margen de mejora”, para evitar dramatismos.
  • Escritura académica: “en gran medida”, “es probable”, “sugiere”, “indica”, que sostienen el énfasis con cautela.
  • Crítica o desacuerdo: “no termina de”, “no acaba de”, “no resulta”, “tiene puntos débiles”, más útil que “es un desastre”.
Eugenio Sánchez, autor de EasyIngles
Sobre el autor

Eugenio Sánchez es el creador de EasyIngles, un proyecto enfocado en explicar el inglés de manera clara, práctica y orientada al uso real para hispanohablantes. Sus guías combinan ejemplos reales, explicaciones paso a paso y un enfoque directo para ayudar a aprender sin confusión.

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